nature
Curvas de nivel que se pueden cultivar
Las terrazas de arroz son el aspecto de un mapa topográfico cuando la gente se lo toma al pie de la letra.
Una ladera aterrazada son mil años de pequeñas decisiones que suman escultura. Nadie diseñó el conjunto; cada generación talló un escalón más, siguió el agua, respetó la curva, y la montaña se fue volviendo legible poco a poco.
Fotografiadas en época de siembra, las terrazas se inundan y se convierten en un juego de espejos, una ladera entera de cielo sostenido entre muros de barro. En la cosecha se vuelven doradas. Ambas versiones están en esta colección, porque elegir no fue posible.
Son paisajes donde la huella humana hace la escena más natural, no menos: una categoría rara, y silenciosamente esperanzadora.