Nuestros vecinos más cercanos
La Luna es el único paisaje que ha visto en persona toda la humanidad que existe.
La fotografía espacial suele tratar con lo inimaginable: nebulosas, galaxias, distancias que son apenas sílabas. La Luna y los planetas son distintos. Son lugares. La Luna tiene montañas sin clima que se ven con unos prismáticos; Júpiter tiene una tormenta más vieja que el telescopio que la descubrió.
Esta colección se queda en el vecindario: cráteres lunares con luz de terminador, retratos planetarios, alguna conjunción ocasional en que dos mundos fingen estar cerca.
Un fondo lunar tiene un pequeño superpoder discreto: es la misma Luna que hay fuera de tu ventana. La pantalla y el cielo se ponen de acuerdo, que ya es más de lo que logra la mayoría de la tecnología.