Playas de luto
La arena negra demuestra que una playa nunca necesitó ser alegre para ser hermosa.
Una playa negra invierte toda expectativa costera. La espuma que en arena dorada se leía como adorno se convierte en caligrafía sobre basalto. Los roques de mar se yerguen mar adentro como signos de puntuación. La paleta baja a carbón, plata y gris verdoso, y de algún modo el mar nunca se ha parecido tanto a sí mismo.
Estas costas son geológicamente directas: la lava se encontró con el océano, se hizo pedazos, y la discusión continúa en cada marea. Las fotografías recogen las secuelas en sus momentos más tranquilos.
Como fondos de pantalla, las costas de arena negra son esa rara imagen de naturaleza que combina con un set de iconos monocromo. Severas, elegantes, algo nórdicas: la decoración de interiores de las pantallas.